Las Herencias familiares y el Usufructo Vitalicio


 

USUFRUCTO AL REVÉS EN PAICAVI: LA DUEÑA DE 91 AÑOS QUE NO PUEDE USAR SU PROPIO DEPARTAMENTO Y EL ANTECEDENTE DE OTRA VENTA FAMILIAR

 

Una adulta mayor de 90 años, propietaria desde 2003 de un departamento en calle Paicaví 375, en Concepción, vive hoy como allegada en su propia casa. No por falta de papeles. Por exceso de ellos.

 

En 2003 compró a una inmobiliaria el departamento 102, con bodega y estacionamiento, con inscripción vigente en el Conservador de Bienes Raíces.

 

En el mes de julio de este año (2026), por consejo familiar y con una abogada cercana a la familia, firmó una escritura que en el barrio aún comentan como ejemplo de lo que no se debe hacer: vendió el usufructo vitalicio por 40 millones de pesos pagados, según el documento, "en dinero efectivo en diferentes partidas y fechas con anterioridad", sin transferencia bancaria, sin comprobante. Se reservó la nuda propiedad.

 

En lenguaje simple: sigue siendo dueña en el papel, pero no puede usar ni vivir legalmente en su casa hasta que fallezca la usufructuaria. La usufructuaria, su hija menor, quedó con derecho a vivir de por vida, liberada de inventario y caución.

 

Es lo contrario a lo que recomienda cualquier abogado de familia. Lo habitual es que la madre se reserve el usufructo vitalicio. Aquí se hizo al revés.

 


No sería la primera venta familiar

 

Según relata la familia, no es el único inmueble familiar que ha cambiado de manos en circunstancias cuestionadas.

 

Hace seis años atrás, la misma hija habría estado involucrada, junto a otros sobrinos, en la venta de un departamento perteneciente a una tía materna, hermana directa de la madre de 91 años.

 

Ese departamento, que era de la tía, también se vendió estando la tía viva, y el dinero, según el relato familiar, no habría llegado íntegramente a la dueña original, la cual fue enviada a un asilo de anciano camino a Lota. La operación se hizo con poderes y firmas que la familia hasta hoy discute si fueron otorgados con plena lucidez de la adulta mayor.

 

No hay condena judicial por esa venta. Pero en la familia quedó como antecedente: dos adultas mayores, dos hermanas entre sí, dos departamentos vendidos con intervención de la misma hija y de sobrinos.

 

El patrón que se repite en Paicaví

 

La escritura actual de Paicaví tiene las mismas señales:

 

1.  Precio vil y pago sin huella: 36 millones por el usufructo, 1 por bodega, 3 por estacionamiento. Pago en efectivo previo sin respaldo.

 

2.  Sin garantías: Liberación de inventario y caución.

 

3.  El candado: Cuando la madre de 91 años fallezca, sus otros hijos heredarán una nuda propiedad bloqueada hasta que fallezca la usufructuaria.

 

La familia se separó en 1988. El padre falleció en Neuquén, Argentina en 2001 y lo que dejó como herencia se cerró allá, con la participación única y silenciosa de la menor de los tres hermanos.

 

El problema de hoy es chileno y es en Paicaví. Es una mujer de 91 años que cumplió años el 18 de septiembre y que, según su hijo radicado en Santiago, "es dueña sin uso".

 

Ya avisó. Ya hizo saber que el problema no es herencia futura. Es el presente.

 

Y ahora, con el antecedente de la tía materna de hace seis años, la pregunta que se hacen en Concepción no es cuánto vale el departamento de Paicaví, sino cuántas casas de adultas mayores de otras familias se han vendido de la misma forma en todo el país.

 

Por ahora, el dominio sigue vigente. La madre sigue siendo nuda propietaria en Paicaví. Y el usufructo vitalicio sigue inscrito.

 

Es la historia de una casa en Concepción donde la dueña necesita permiso para vivir, y donde la familia teme que se le envié a morir a un asilo de anciano como sucedió con sus hermanas.   


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué significa Metagraphos?